Me alargo
para alcanzar el futuro.
Me vibran las manos.
Me acorto
para abrazar el presente.
Me vuelvo una curva
un arco
que alcanza distintas épocas.
La que se acabó
regresa a gritos
me lanza dagas envenenadas.
La que es
me contiene y ahoga al mismo tiempo.
La que será
susurra en murmullos
me alienta y me estira.
Siempre supimos que iba a haber clima tormentoso
pero se que tenemos oportunidades
el karma nos lo debe.
Detrás de la máscara de la personalidad
no existe el tiempo
pero mi cuerpo
ya siente su tránsito.