30.9.14

Flujo sanguíneo, la vida amenazada, los remedios, el 18 con emboque y tagadá, Ray Bradbury escribiendo por el otro lado, té y un viernes.


El mundo está lleno de maniquíes.
Salen a llenar las calles, hacen ruido, a veces gritan.
Hasta pareciera que se mueven, que pestañearan.

Pero no es cierto.
No hacen nada.
Están huecos.

Solo son maniquíes,
Estacionados,
Tiesos,
Disecados.



Cuántas letras faltan para completar el puzzle?

Tener que aceptar que no puedo ganar siempre.  Algo debo perder. Algo debo aprender a soltar. Los cambios son inevitables.  Y cuando algo se...